Todos sabemos que crear es mucho más difícil que criticar y de hecho, sabemos que el impacto de la crítica es mucho mayor.  Creo recordar que las noticias negativas impactan 7 veces más que las positivas. 

Ante esta premisa han proliferado “haters“ en redes sociales que, para monetizar, han hecho su forma de negocio insultar y criticar a los demás, principalmente en YouTube. 

Youtube es, en estos casos, la trastienda de la telebasura, en digital.

A las redes sociales lo que les interesa también son las visualizaciones y seguidores, así que pondrán impedimentos para la retirada de los contenidos. 

Los “hater” profesionales que son ya conocidos no  son creíbles, pese a su gran número de seguidores. Los que son más complejos de tratar son los que, bajo una apariencia de seriedad,  nos hacen valer sus opiniones.

La detección rápida de un ”hater” es importante, y aconsejamos un análisis del impacto,  perfil y contenido (Injuria, Calumnia, incitación al odio)  para que, visto en perspectiva, valoremos una aproximación, un comunicado  desmentido o una campaña que contrarreste el descrédito.

Y, aunque, como hemos dicho, lo más fácil es destruir….. somos muchos CONSTRUYENDO.