La Comisión envió un formulario de 16 páginas a diversas tiendas que podían utilizarlo para confirmar si Amazon había puesto a la venta productos «idénticos o muy similares» a los de esas tiendas, y qué impacto había tenido eso en sus ventas. La información que Amazon tiene sobre esas ventas podría concederle una ventaja competitiva importante que no gusta a los comisionados europeos y que parte de la información que el propio AMAZON tiene de sus clientes.

La venta de falsificaciones, incomprendida y amparada por la propia Administración

Se ha denunciado en ANDEMA la desidia en la lucha por las falsificaciones.